- junio 19, 2026
- por EverBetterment
- 0 Like
- 0 / 5
- Cocina: Internacional
- Dificultad: Fácil
- 46 View

-
Tiempo de prep.10 min
-
Tiempo de cocción30 min
-
Porciones1
-
Porción1 plato completo
Cuando quieres comer bien sin invertir mucho tiempo ni ensuciar demasiado, este pollo al limón con papas y brócoli es la respuesta. Todo va en una sola charola, se sazona en un minuto y el horno hace el trabajo. El resultado es un plato completo (proteína, carbohidrato y verdura) que sabe a comida de restaurante con esfuerzo de día entre semana.
El limón es el ingrediente que lo transforma: le da frescura al pollo, realza las papas y levanta todo el plato sin necesidad de salsas pesadas. La clave está en dejar que el horno trabaje a temperatura alta el tiempo suficiente para que el pollo quede dorado por fuera y jugoso por dentro, y las papas desarrollen esa costra dorada que las hace irresistibles.
Con más de 40 gramos de proteína por porción y apenas 470 calorías, este plato es perfecto para quienes cuidan su alimentación sin querer renunciar al sabor.
Por qué este plato en una charola te salva la semana
- Todo en una charola: proteína, carbohidrato y verdura juntos, y un solo traste que lavar.
- Mínimo esfuerzo: sazonas en un minuto y el horno hace el resto.
- Alto en proteína, bajo en calorías: más de 40 g de proteína y unas 470 kcal por porción.
- Sabor a restaurante: el limón y el dorado del horno hacen toda la diferencia.
- Ideal para meal prep: prepara el doble y tienes comida lista para dos días.
Sobre los ingredientes
- Pollo: la pechuga es magra y rápida; sécala muy bien antes de sazonar, porque la humedad impide que dore. El muslo sin hueso también funciona y queda más jugoso (agrega unos minutos al horneado).
- Papa: córtala en rodajas finas y parejas (unos 5 mm) para que se cuezan al mismo ritmo que el pollo y doren bien.
- Limón: es el alma del plato. Reserva un gajo extra para exprimir al servir y realzar todo.
Ideas para variar
- Otras verduras: zanahoria, ejote o pimiento entran bien; solo cuida los tiempos según lo duro de cada una.
- Con hierbas: romero o tomillo fresco elevan el aroma del pollo.
- Más sabor: una cucharadita de mostaza dijon con un toque de miel en el adobo lo vuelve irresistible.
Meal prep y conservación
Guarda las porciones en recipientes con tapa en el refrigerador hasta por 3 días. Para recalentar sin que las papas queden blandas, usa el horno o la freidora de aire unos minutos en lugar del microondas. Es un plato que aguanta perfecto para llevar a la oficina.
Preguntas frecuentes
¿Por qué me queda seco el pollo?
Casi siempre es por hornearlo de más. Retíralo en cuanto llegue a 74 °C en el centro (o al cortar se vea blanco sin rosado) y déjalo reposar unos minutos antes de servir.
¿Puedo usar muslo en vez de pechuga?
Sí, queda más jugoso. Solo agrega unos minutos de horneado, ya que el muslo tarda un poco más en cocerse.
¿Cómo logro las papas más crujientes?
No las amontones y voltea a la mitad del horneado. Si buscas otra comida con pollo alta en proteína, prueba esta ensalada de pasta con pollo a la parrilla, o mira más en nuestra sección de platos fuertes.
Ingredientes
Información nutrimental
Por porción (valores aproximados)
- Valor diario*
-
Calorías: 470 kcal24%
-
Grasa total: 16 g21%
-
Carbohidratos: 25 g9%
-
Fibra: 4 g14%
-
Proteína: 46 g92%
-
Sodio: 290 mg13%
Preparación
El secreto de una sola charola es dar a cada ingrediente su espacio: si se amontonan, se cuecen al vapor en vez de dorarse.
Precalienta el horno a 200 °C. Forra una charola para hornear con papel encerado o engrásala ligeramente: las papas tienden a pegarse si la charola no está preparada.
Seca la pechuga de pollo con papel absorbente por ambos lados. Este paso es clave: la humedad impide que el pollo dore bien en el horno y lo deja pálido y sin costra. Reserva.
Corta la papa en rodajas finas de aproximadamente 5 mm de grosor, lo más uniformes posible para que se cocinen al mismo tiempo. Si quedan muy gruesas, tardarán más que el pollo y no se dorarán bien.
En la charola, acomoda las rodajas de papa en una capa extendida sin amontonar (el amontonamiento las hace sudar en vez de dorarse), el brócoli en floretes hacia un lado, y la pechuga en el centro o en otro lado con espacio alrededor.
Rocía todo con el aceite de oliva y el jugo de limón de manera uniforme. Espolvorea el ajo en polvo, sal y pimienta generosamente sobre el pollo y las papas. Con las manos o una cuchara, mezcla ligeramente las papas para que queden bien cubiertas.
Hornea 25–30 minutos a 200 °C. A los 15 minutos, voltea las rodajas de papa para que doren parejo por ambos lados. El pollo está listo cuando la superficie está dorada y al insertar un termómetro en la parte más gruesa marca 74 °C, o al cortar, el interior está completamente blanco sin ningún tono rosado.
Sirve de inmediato en el mismo plato con un gajo de limón extra al lado para exprimir al gusto.
Consejos extra
Para que las papas queden extra crujientes, remójalas en agua fría 10 minutos antes de hornear y sécalas bien con papel absorbente. Esto elimina el exceso de almidón y hace toda la diferencia en la textura final.
También te puede gustar
Pollo al Limón con Papas Doradas y Brócoli al Horno
Ingredientes
Sigue la preparación
El secreto de una sola charola es dar a cada ingrediente su espacio: si se amontonan, se cuecen al vapor en vez de dorarse.
Precalienta el horno a 200 °C. Forra una charola para hornear con papel encerado o engrásala ligeramente: las papas tienden a pegarse si la charola no está preparada.
Seca la pechuga de pollo con papel absorbente por ambos lados. Este paso es clave: la humedad impide que el pollo dore bien en el horno y lo deja pálido y sin costra. Reserva.
Corta la papa en rodajas finas de aproximadamente 5 mm de grosor, lo más uniformes posible para que se cocinen al mismo tiempo. Si quedan muy gruesas, tardarán más que el pollo y no se dorarán bien.
En la charola, acomoda las rodajas de papa en una capa extendida sin amontonar (el amontonamiento las hace sudar en vez de dorarse), el brócoli en floretes hacia un lado, y la pechuga en el centro o en otro lado con espacio alrededor.
Rocía todo con el aceite de oliva y el jugo de limón de manera uniforme. Espolvorea el ajo en polvo, sal y pimienta generosamente sobre el pollo y las papas. Con las manos o una cuchara, mezcla ligeramente las papas para que queden bien cubiertas.
Hornea 25–30 minutos a 200 °C. A los 15 minutos, voltea las rodajas de papa para que doren parejo por ambos lados. El pollo está listo cuando la superficie está dorada y al insertar un termómetro en la parte más gruesa marca 74 °C, o al cortar, el interior está completamente blanco sin ningún tono rosado.
Sirve de inmediato en el mismo plato con un gajo de limón extra al lado para exprimir al gusto.



Deja una reseña